Nenes. Nenas. Personitas con identidades desconocidas:
Vienen tiempos difíciles. Y más lejos de querer parecer un gurú, simplemente miro alrededor y veo mucha mierda para todas, y sobretodo, aunque no los únicos, nosotras las desviadas o de tendencias reprobables.
No me apetece hacer un análisis de las cosas en Barna, Europa u Occidente por un foro. Pero esto de vivir el gaydream se nos acaba. Las fachas están cada vez más orgullosas de serlo y nosotras estamos más anestesiadas que muertas. Sólo hace falta un poco de coraje y ganas de luchar.
El ocio no lo es todo, y si bien a todos nos gusta bailar a Rihanna medio drogadas una vez por semana con las compis más queers de la ciudad, creo (y aquí es donde entra mi llamamiento!) que ya va siendo hora de mover el culo para algo más. Y lo digo desde toda la pedagogía que se me es capaz de visualizar.
Somos una asociación LGBT universitaria. Y como tal, no sólo somos maricas y bolleras, sino también universitarios. Y como universitarios, tenemos un deber social: el de fomentar el conocimiento analítico y pensamiento crítico. Y ser supuestamente fomentadores de esto y además repudiados, nos otorga una bomba explosiva qué no puede fallar: ser unas tocacojones. Y esto es la lucha.